Acerca de ‘La marea de sombras’

No hay hola.

Para cumplir los requisitos de la nueva edición del taller de Literautas tiré por el camino fácil: presentar una serie de detalles muy reconocibles para un español de la época actual. ¿Qué mayor distopía que la vivida por nuestro país a lo largo de casi cuarenta años? ¿Y qué mejor manera de atacar el ejercicio que haciendo que la dictadura siga en pie bien entrado el s. XXI?

Seguro que algunos dirán que la dictadura no debería entrar dentro del subgénero de las distopías. Pues bien, que se lo cuenten a todos los que ‘no se identificaban’ con el bando ganador. Sin duda, los afines a Franco considerarían su dictadura como lo mejor del mundo; en el otro lado están los que no comulgaban con el régimen y se veían obligados a callar o a sufrir las consecuencias de pensar diferente. Fijaos: ese aspecto represivo al mismo tiempo que ‘bienintencionado’ (al menos desde el punto de vista de algunos, los ‘salvadores de la patria frente a las hordas rojas’) forma parte de la esencia de las distopías políticas, como por ejemplo 1984.

Así que eso, tiré por lo fácil e hice que el franquismo perviviera en el s. XXI.

El cuento tiene una serie de coñas ‘subversivas’ que no he podido evitar. La más gruesa, la de ‘más altos vuelos’, ha consistido en poner al aeropuerto de Barajas el sobrenombre de Carrero Blanco. Otra el unir a un dirigente de Vox , a otra del PP (y hacer de ella la representante de la Sección Femenina) y plantarles como representantes del Régimen. La verdad, estoy convencido de que ellos mismos (los auténticos) no se negarían a asumir ese papel.

También he metido un detalle de ese carlismo mal asimilado por el régimen de Franco, amargado y enfrentado a la Falange. Aunque por falta de extensión del cuento no he podido trazar esa animadversión. De igual manera he introducido el odio que los ‘españoles de pro’ sentían hacia los vascos, sentimiento enquistado hasta bien entrados los ochenta del siglo pasado (y en depende qué entornos, incluso más adelante). Debo aclarar que ese odio lo viví en mis propias carnes de pequeño, así que sé de lo que hablo.

Un estigma sufrido por muchos durante años. Fuente: http://www.matriculasdelmundo.com/matriculasdeespana.php

La referencia a la visita de Los Beatles resulta inconfundible, y sirve para crear un contrapunto en lo visual.

Foto muy acorde a lo que cuento en mi relato. Fuente: https://www.plasticosydecibelios.com/beatles-madrid-barcelona-historias-poco-conocidas/

Para terminar debo admitir que he cumplido un pequeño deseo: hacer que uno de mis personajes gritara esa frase que, al parecer, ahora resulta impronunciable: «¡Gora E.T.A.!» Pues sí, el personaje la grita. Y la volvería a gritar todas las veces que su rol lo exigiera. Faltaría más.

Nada más. Se me han quedado en el tintero numerosos detalles, como por ejemplo la referencia al NO-DO, pero las 750 palabras dan para lo que dan.

Espero que esta distopía resulte fácil de leer, sobre todo para los españoles. Os dejo con ‘La marea de sombras’. Comentad, comentad, malditos.

No hay adiós.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s