• Libros Libres, magazine pulp

    Banner de la revista Libros Libres
  • Visiones fugaces: recopilación de microcuentos

    Visiones fugaces: recopilación de microcuentos
  • Renaissance: El nuevo ciclo de los mitos

    Renaissance: El nuevo ciclo de los mitos
  • Argonautas: I Antología y I Artbook

    Argonautas: I Antología y I Artbook. Nuevos ilustradores, nuevos autores. Y entre ellos este humilde servidor. ¡Sí!
  • Estoy en GoodReads

  • Esquirlas de Vacío

  • Si has caído en la sima ¿donas?

    PayPal Donate Button
  • Licencia Creative Commons

    Safe Creative #1410200141127

  • Anuncios

Aromas de interrogatorio

Cuento redactado para el reto 26 de Inventízate II de ELDE. Esta vez me he atrevido 😛 a usar un recurso por lo general poco utilizado. Además tiene mucho que ver con otros relatos:

Aquí os dejo el resultado.

Restricciones

  1. Deben haber tres acotaciones dicendi y tres acotaciones no dicendi.
  2. Deben aparecer dos gatos durante el tiempo presente del relato.
  3. Un personaje debe ir vestido de morado durante el tiempo presente del relato.

Palabras (máximo)

500


Una fragancia salada, rancia, macerada, asalta tu olfato y te despereza. Posee tal fuerza que empiezas a salivar. El aroma te obliga a alzar la cabeza, a husmear el denso aire del ocaso. Debes responder a su llamada.

En alas del efluvio, desciendes por el tejado. Tal y como esperabas, el olor proviene de la celda del Amo. Atraviesas la ventana abierta y de un salto te colocas a sus pies. Ronroneando, te frotas contra su hábito morado.

—Maldito —dice en ese momento—. ¿Qué buscabas a bordo del bergantín?

No comprendes sus palabras, aunque captas su irritación. Tú solo tienes ojos y olfato para la otra figura: una momia de carne putrefacta, amarrada con correas al potro de tortura. De ella emana el aroma a mar, a cosas vivas agonizando dentro de un cuerpo muerto.

—No. —Escuchas otra voz. Quebrada aunque desafiante. Borbotea del cadáver—. No es de tu incumbencia, mortal.

—Por mi cargo, por mi honor, te aseguro que sí. —El Amo agita la mano. En ella refulge su Vol-piedra—. Efímera te lo exige. Y para ti, ahora Efímera soy yo.

Chispas de luz que surgen del puño crispado del Amo. Sabes lo que va a pasar, así que te agazapas tras el faldón del hábito. Un rayo salta del puño al cuerpo amarrado. El cuchillo de luz hiende la carne, desgarra su alma. La cosa se retuerce de dolor.

«Curioso», piensas. «¿Algo muerto puede sentir dolor?».

Te da igual.

Pero el olor… El fuego-poder del Amo lo ha acentuando. Humedad, descomposición. El aroma te abruma. Necesitas acercarte, probar esa carne putrefacta.

Sales de la sombra del Amo y avanzas hacia el potro.

—Habla —exige tu dueño—. ¿Qué busca Garok en una nave de Efímera?

—¿Pretendes comprender los caminos del Dios Multicolor? —El cadáver ríe con un sonido húmedo, gelatinoso. Oírlo excita tu paladar—. Sus caminos son inescrutables incluso para mí. Yo solo obedezco.

Esa criatura te intriga. Ha dejado una huella de humedad en la madera del potro, sobre el suelo. Olfateas: aromas de salitre, de océano, de vida. Deliciosos. Pero también algo más. Entrecierras los ojos y lo ves. Un resplandor tenue envuelve al cadáver viviente: multicolor, danzarín, variable. Sin control ni pauta. Caos etéreo.

Recortas la distancia. Quieres verlo mejor.

Entonces le descubres: otro como tú. Emerge del resplandor de la momia. Su pelo brilla. Imposible, caleidoscópico. Sientes su mira de ojos fieros, inflamados. No ronronea; al contrario, bufa amenazador. Da un paso hacia ti. Enseña unos dientes renegridos, tan putrefactos como su amo. Se te eriza el lomo.

El otro se agazapa dispuesto a saltar. Su bufido se convierte en gruñido.

—¡Basta de juegos! —grita tu Amo. Agita la mano y una esfera de energía golpea la momia. El resplandor te ciega. Cuando vuelves a ver, el otro ha desaparecido.

El olor a descomposición se ha intensificado. Embriagador, casi irresistible… y preñado de matices extraños. Sin mirar atrás, sales por la ventana. En algún lugar de la cuidad encontrarás comida menos problemática.

Anuncios

Una respuesta

  1. […] Como ya dije en su día, este relato tiene un par de relaciones con otros cuentos, como este, este y este. Os recomiendo leerlos para sacare pleno jugo al […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Wolfdux's Lair

Blog de relatos

Las lecturas de Miss Iracunda

Libros que leo y otras historias

La desdicha de ser salmón

Pequeñas Literaturas por Aurora Losa

Miss Iracunda

Relatos perversos, macabros y peculiares.

A %d blogueros les gusta esto: