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Resumen de escritura: junio 2020

No hay hola.

De nuevo un mes para olvidar. Me veo inmerso en esta nueva normalidad y eso implica continuar con los dos cursos que dejé a medias en marzo pasado. Vamos, que ya no tengo tiempo para casi nada. Algo que queda muy claro en los números de este mes, horribles.

Como no estoy de muy buen humor voy directo al grano. Los totales del mes dan asco. Así, tal y como suena:

Resumen-2020-6

Resumen-2020-6

  • Días que he escrito: 10.
  • Días que no he escrito nada: 19.
  • Días que superé las 1.999 palabras: 4.
  • Total palabras escritas: 18.208.
  • Media de palabras/día: 607.

Lo dicho: penoso, horrible. Esta debacle se ve mejor gracias al detalle:

Resumen-2020-6 (detalle)

Resumen-2020-6 (detalle)

La palabra de antes, “horrible”, se queda corta.

Al menos, en mi defensa, puedo decir que las cifras de la semana del 8 al 14 engañan: en esos días no es que no haya escrito nada, sino que he borrado. He estado metiendo tijera a la novela que he acabado el mes pasado. En esos días he recortado unas 25.000 palabras (lo rápido, lo fácil: quitar texto dedicado al desarrollo de fondo de personaje y descripciones de corte costumbrista que servían para dibujar escenarios y pinceladas socioculturales). Ahora me queda la tarea más gorda: llegar al límite inferior de palabras marcado por el editor sin que la novela quede demasiado en los huesos.

Y mientras sigo con la novelette para el concurso de El Transbordador. Por ahora (primer borrador listo) cuenta con 26.000 palabras. Calculo que el texto final rondará las 30.000 palabras. A ver si me da tiempo a presentarla. Y si no… otra historia de La Voluntad lista. Y una que no tiene nada que ver con barcos 😛 No, esta vez va de caballeros y brujas, ciudades y flores, y entre medias la furia de un volcán. Espero que algún día podáis leer esa historia como creo que se merece: bien editada.

Por cierto, tras probar Inkarnate no me convence: demasiado prisionero y limitado. Un ejemplo de ello: a la hora de trazar una costa, el cursor dibuja en parte lo que le sale de los cojones. Mete ruido (una especie de caos) para que el trazo nunca quede lineal. Eso para hacer algo a partir de cero no está mal. Pero cuando tienes una línea de costa muy bien pensada (con sus cabos, sus bahías, sus estuarios, etc.) el tener ese algoritmo toca mucho las narices. Y además lo que hace sólo lo puedes exportar a imagen: nada de vectorial ni similar. Vamos, que o modificas el plano desde su web, con ellos, o te tienes que comer los cuernos con un programa tipo Potochop. Y claro, para eso sigo con mi Inkscape y listo.

No hay adiós.

Resumen de escritura: mayo 2020

No hay hola.

Un mes más, unas cuantas palabras más a la chepa.

Este mes de mayo ha significado para mí acabar un trabajo muy especial: casi dos años después, y tras 265.000 palabras, daba por terminada la etapa de borradores de mi segunda novela. De nuevo se trata una historia de marineros enfrentados a circunstancias que nunca se hubieran podido imaginar. Pero en este caso no describo una simple escaramuza (el caso de mi primera novela, Efímera). Esta nueva novela narra toda una travesía, metiéndose en el interior de la nave, en su día a día y en los hombres obligados a compartir ese espacio. Dado el amplio marco temporal de la acción, y a que en la nave se sucederán una serie bastante numerosa de acontecimientos, por fuerza he necesitado bastantes más palabras que en la anterior novela. Y eso que me he cortado y dejado una buena cantidad de detalles en el tintero. Al final ha quedado un volumen de unas 265.000 palabras.

Una cifra gruesa, grande, gorda.

Y la condena que se puede decir que mata a la novela antes de nacer: ya me hago a la idea de que va a resultar casi imposible verla publicada tal cual. Salvo que… salvo que me ponga con otro trabajo: reducirla a la mitad. Labor de tijera, o más bien de hacha unida a dinamita.

Pero mientras me pongo a ello (admito que me duele) he decidido meterme con una nueva novelette, esta orientada al concurso de mi editorial. Sabiendo que no puedo pasar de 40.000 palabrillas he preparado un guion de una historia mucho más directa. Nada de profundizar en personajes ni en situaciones.

A todo esto, el mes se puede dividir en dos partes: por un lado el remate final a la novela, con cifras de lectura/revisión altas; por otro el de la preparación de la nueva historia, un proceso mucho más lento. Entre ellas, una pausa de unos días. He aquí el resumen:

Resumen-2020-5

Resumen-2020-5

La cifra total de palabras ha bajado mucho, y el rojo se ha prodigado. En parte eso se debe a que entre acabar la novela y empezar la nueva me he tomado una semana de no escribir nada y sólo dedicarme a pensar cómo atacar la novelette. Asi ha quedado el detalle:

Resumen-2020-5 (detalle)

Resumen-2020-5 (detalle)

Lo dicho: mucho rojo. Y en la segunda mitad del mes, cuando no hay rojo hay cifras muy bajas, que apenas rebasan el mínimo de las 2.000 palabras diarias.

Para más INRI, este mes que entra retomo el curso de las tardes. Vamos, que me temo que no va a ir mucho mejor de cifras. En definitiva, a aprovechar los fines de semana de la mejor manera que pueda.

Los números del mes:

  • Días que he escrito: 19
  • Días que no he escrito nada: 10.
  • Días que superé las 1.999 palabras: 16.
  • Total palabras escritas: 87.914.
  • Media de palabras/día: 2.836.

Pues lo dicho, este mes de junio a adelantar en lo posible la novelette y pensar cómo aplicar el hacha a la novela mastodonte.

No hay adiós.

PD: Y para acabar de perder el tiempo hoy me tiro buena parte de mi última tarde libre trasteando con Inkarnate. La web no me acaba de convencer. Por ejemplo, ¿cómo narices se dibujan los ríos?

Bueno, como muestra de lo que he hecho os dejo una imagen recortada. En ella se ver parte del rótulo que da título al ciclo de novelas a las que pertenece Efímera y esta que he acabado este mes: el Ciclo del Mar Óseo.

Recorte Mar Óseo

Recorte Mar Óseo

PD II: Al menos ya tengo una novela gorda para cuando sea más famoso que el tal Sanderson ese, o el Erikson, ahora mismo dos de los más afamados generadores de tochos gordos que se venden como churros en la fantasía 😛 Algún día saldrá como versión expandida de la primera.

Resumen de escritura: abril 2020

No hay hola.

¿Qué? Mes raro este, ¿no?

Para mí sí… y no. Por la naturaleza de mi trabajo no me he visto muy afectado por el aislamiento, pero aun así lo he notado. A bien: ha resultado todo un placer disfrutar de esas calles vacías, muertas, sobre todo en esas semanas del cierre absoluto. Sé que puede sonar raro, pero me he sentido más que cómodo en esa soledad: muy a gusto de no ver a nadie en toda la calle, y mientras yo trabajando. Ya tengo claro que, si algún día llego a la jubilación, me voy a perder en algún sitio tranquilo, sin gente. Al menos para eso estará la España vaciada.

Esa soledad forzada no me ha impedido seguir dando el callo con el otro trabajo, el de la escritura. Sigo revisando el último borrador de la nueva novela: leer, tachar, corregir y pasar a limpio. Eso he estado haciendo casi por completo en mis tiempos libres. Y creo que se ha notado en los resultados al cabo del mes. Cada vez que lo pienso doy gracias por haber acabado e impreso el segundo justo antes de que todo esto empezase: un sólo día más y no hubiera podido imprimir las ochocientas cuarenta páginas del mamotreto. Pero lo hice, y con ello me encontré con trabajo para un par de meses.

Y, como digo, a ello he estado este mes. Este es el resumen:

Resumen-2020-4

Resumen-2020-4

Por supuesto, las cifras tan altas se deben a que, más que escribir de cero, me he encontrado con un texto ya firme en un 60 %. Pero el 40 % restante ha veces ha implicado reescribirlo desde cero. Mucho lápiz sobre el papel, sí señor.

Aquí tenéis el detalle:

Resumen-2020-4 (detalle)

Resumen-2020-4 (detalle)

Como veis hay mucho menos rojo, lo que da gusto. Incluso hay días con cifras exageradas. Daba gusto ver que el texto iba hacia delante y hacia delante casi él solo. Otros días, coincidiendo con pasajes que se me atragantaron en la redacción inicial, las cifras bajaron de manera evidente. Entre medias ha habido días de descanso. Además, en uno en concreto que no hice nada de la novela sino que tuve que trabajar en un microcuento que me pidieron: para mi sorpresa descubrí que, estando como estaba centrado en la novela, no se me ocurría nada acorde a esa extensión tan corta. Menos mal que, otra vez, la noche me sirvió de inspiración: la mañana de cierto sábado me levanté directo hacia el ordenador, a apuntar lo pensado a lo largo de la noche. Luego, el resto del día escribiendo, reescribiendo y corrigiendo. Espero poder hablar de ello en un tiempo, así como de otra noticia que me hizo mucha ilusión y que también me dieron por esas fechas. Pero todo eso ya llegará.

En definitiva, que en este mes me he pulido casi el 50 % de la novela. Con suerte, tendré acabado el borrador para mediados de mayo.

Aquí os dejo los números:

  • Días que he escrito: 26.
  • Días que no he escrito nada: 4.
  • Días que superé las 1.999 palabras: 26.
  • Total palabras escritas: 149.975.
  • Media de palabras/día: 4.999.

Lo ideal: pocos días a cero y una media muy alta.

Lo que dije el mes anterior de empezar a mover la novela por editoriales para fin de primavera me temo que se va a quedar en nada: por primera vez en mi vida voy a contar con lectores beta. Eso me va a obligar a esperar por lo menos a otoño para moverla. No se puede tener todo. Pero mientras ya tengo trabajo 🙂

No hay adiós.

El aplauso cuatrienal

A raíz de esta situación me veo en la obligación moral de dejar aquí este texto escrito a vuelapluma. Dedicado no solo a todo el sistema público, sino también a muchos de los que salen a los balcones.


—Juan, ¿cómo estás?

—Bueno, tirando. Supongo que como todos: esta mierda del encierro nos descoloca.

—Ya. A mí me sucede lo mismo. Y con las dos crías…

—No te envidio. La mía ya no da esa guerra: no me entretiene.

—Bueno, entretener… A veces más que entretener me dan ganas de ahogarlas. Sobre todo cuando pelean

—Claro. Te comprendo: la mía también pasó por esa época. Qué, ¿estabas haciendo algo para matar el tiempo?

—Supongo que lo de todos: algo de móvil, películas, series. Incluso leer… ¿Y tú?

—Yo he optado por no hacer nada de eso. Bastante tengo con escribir.

—¿Puedes?

—Sí y no: por suerte tengo 275.000 palabras en papel esperando que las revise. Eso ya me entretiene de sobra. Y me temo que me va a durar incluso hasta cuando esto acabe.

—Bueno, eso y los perros.

—Claro: los jodíos no entienden de encierro ni de enfermedades. Ellos piden, piden y piden. Y, claro, también dan: cariño y lametones a todas horas.

—Acerca de los perros: me he fijado que estos días los bajas por la tarde siempre a la misma hora. Ya sabes que te puedo ver desde el balcón.

—Sí. Y yo te saludo.

—Ya, ya. Pero…

—¿Pasa algo?

—Sales siempre a eso de las ocho menos cinco. Los paseas mientras los demás aplaudimos a los sanitarios. Tú nunca les aplaudes.

—Ah, no. Claro que no.

—¿Claro que no? Pero si están en el frente, dando la cara por todos nosotros, por los infectados y los agonizantes.

—Ya, ¿y?

—Que hay que mostrarles apoyo, que estás con ellos. ¿Cómo no puedes apoyarles?

—A ver, Guille: yo les apoyo como el que más. Y desde el primer momento.

—Pues no se ve.

—¿Que no se ve? ¿Acaso apoyarles es salir al balcón durante cinco minutos a aplaudir?

—Es un gesto.

—Sí, es un gesto. Uno de tantos en este país tan dado a los gestos. Estoy con la partida de la Play, le doy a la pausa, salgo al balcón, aplaudo, me desahogo viendo las caras de los otros pringados y luego sigo con la partida. Ya está: así me quedo tranquilo.

—No me seas cínico. Eso es lo que único podemos hacer ahora.

—Tú lo has dicho: ahora. Pero yo prefiero apoyarles de otra manera. Antes y después. La gente de los balcones les apoya de esa manera simbólica cada día durante cinco minutos. De paso ven las caras de unos vecinos de los que no sabían su existencia, o ponen música, o cotillean a través del vacío de las calles.

—Ya, sí. Pero me sigue sonando cínico. Y no explicas cómo les apoyas.

—¿Te parezco cínico? ¿Cuántos de esos que ahora aplauden y lanzan vítores han votado antes a partidos que han desmantelado lo público? ¿Cuántos de ellos van a seguir votando a esos partidos que van a seguir externalizar, a no cubrir plazas? ¿Yo soy el cínico?

—No voy a hablar de política, Juan.

—Perfecto. No hablemos. Pero antes déjame acabar: me dices que no apoyo a los sanitarios, que no les aplaudo. Sí lo hago, pero de la única manera de verdad útil. Lo hago cada cuatro años (o cuando toque), votando a partidos que defienden este sistema que nos ha dado tan buena sanidad pública, común y generalista, de atención primaria, preventiva. Voto por partidos que defienden el bien común frente al egoísmo del «lo mío (mi beneficio, mi negocio, mi mercado) lo primero». Mira, se recoge lo que se siembra. Y eso ha pasado.

—Ya te he dicho que no quiero hablar de política.

—Vale. Dejémoslo. Venga, mañana te llamo yo. O si quieres monto una vídeo para que las niñas se vean, ¿vale?

—Vale. Cuidaos.

—Lo mismo te digo.

Hipócritas palmeros

Hipócritas palmeros

Resumen de escritura: marzo 2020

No hay hola.

Bueno, aquí vamos: al ajo.

En este mes tan raro, con los confinamientos (para quienes los tengan que cumplir, que yo no) y demás, he vivido dos etapas de escritura muy diferenciadas. Hasta el día 16 tuve que estar al pico y pala del segundo borrador de la novela: delante de la pantalla por las noches, tratando de arrancar más páginas legibles. Al menos, en esos días ya me habían suspendido los dos cursos con los que estaba y que me copaban todas las tardes: su algo ha tenido para mí la pandemia, eso ha sido el poder disfrutar de horas libres por la tarde, que por la mañana seguimos callejeando en el curro.

Lo dicho: el día 16 acabé el segundo borrador. Pero después de ese llega el tercero: imprimir todo y, ya sobre papel, darle el último repaso. Al menos eso tiene de bueno que no me obliga a estar encadenado al equipo sino que puedo ir por ahí con mi portaminas y mi goma de borrar corrigiendo las páginas. Esa dinámica, muy diferente, se nota en los números: en vez de una cantidad más o menos constante de palabras día a día, hay días con cero palabras y otros (cuando acabo de repasar el episodio y llevo los cambios al texto) con una buena cantidad de miles de palabras. Los que tengan ojos van a poder así ver la extensión aproximada de cada capítulo de la nueva novela.

Pero bueno, ya basta de rollos patateros. Vayamos a lo que nos ha traído aquí.

Primero os dejo las cifras generales:

Resumen-2020-3

Resumen-2020-3

De nuevo las cifras dan mucha pena. Aquí os dejo el detalle:

Resumen-2020-3 (detalle)

Resumen-2020-3 (detalle)

Como veis, hay rojo por todas partes. Pero al menos a partir del día 16 tiene su razón de ser: esos días que no he escrito nada, la verdad es que los dedicaba a leer el borrador en papel. La única excepción a esa norma está en el fin semana del 28 y 29: ese día nos golpeó el virus y yo no estaba con cuerpo para nada. Bastante tuve con esperar en la puerta de urgencias y andar pegado al móvil. Pero a partir de ese domingo 30 me obligué a seguir con la rutina y así pensar menos en algo sobre lo que no tengo el menor control.

Ahora toca hablar de los números:

  • Días que he escrito: 20.
  • Días que no he escrito nada: 9.
  • Días que superé las 1999 palabras: 17.
  • Total palabras escritas: 79.144.
  • Media de palabras/día: 2.553.

Hay muchos días a cero, sí. Pero ya he explicado la razón de ello. Lo importante (en el sentido literario) es que la novela avanza hacia un texto definitivo. Con suerte, para fin de primavera la empezaré a mover por editoriales.

No hay adiós.

Resumen de escritura: febrero 2020

No hay hola.

Lo sé: esta entrada llega muy tarde, a un vergonzoso 19 del mes. Pero por diversas razones este mes está resultando bastante intenso. Por decir algo. Trabajo, cursos, familia, enfermedad, ocios, agotamiento… todo se ha acumulado de una manera inmisericorde. Tanto que hasta hoy no he podido encontrar un momento para escribir esta entrada.

Pero aquí está 🙂

Como siempre, primero las cifras generales:

Resumen 2020-2

Resumen 2020-2

Sí, las cifras dan pena. Pero atentos al detalle:

Resumen 2020-2 (detalle)

Resumen 2020-2 (detalle)

Rojo, rojo por todas partes, y yo sin nada que poder hacer. Ha habido días que he acabado lo que se dice muerto delante del teclado, luchando por llegar (o superar) las 2.000 palabras. Bueno, cuando llegue le momento de revisar ese texto sé que deberé hacer trabajo doble.

Toca el momento de desgranar los números:

  • Días que he escrito: 24.
  • Días que no he escrito nada: 4.
  • Días que superé las 1999 palabras: 19.
  • Total palabras escritas: 58.633.
  • Media de palabras/día: 2.022.

Hay menos días a cero, pero muchos más en los que no llego al mínimo. Y aun así, lo hago agotado. Terrible. Pero es lo que hay.

A ver cómo acaba este mes de marzo, pero ya adelanto que vais a notar diferencias. Y no por el aislamiento este de la cuarentena: pertenezco a ese grupo de afortunados que estamos movilizados por el coronavirus. Para mí (como Técnico Superior en Salud Ambiental) no existe el encierro sino trabajo extra. Eso, y un jefe que el pobre está de los nervios.

Bueno, que esta entrada no da para más. No, señor.

No hay adiós.

Nota de prensa: Presentación «Guerreras y Heroínas»

12/3/2020: Evento anulado por el coronavirus.

No hay hola.

Los compañeros de Libros Libres me remiten una nota de prensa. Aquí os la dejo:

Paginativos,

Nuestros socios de la revista Libros Libres presentan este próximo domingo día 15 «Guerreras y heroínas», el próximo número de Libros Libres.

Se tarta de un número especial y reivindicativo con montón de firmas femeninas para conmemorar el 8M. Este número se centrará Protagonistas Femeninas y podremos encontrar artículos, reseñas, relatos, recomendaciones, ilustraciones,… todo ello bajo la dirección de nuestra Sara Cáceres y con una preciosa portada de Klara Darkmoon.

¿Dónde se realizará la presentación? El Estudio Mono Rosa de Leganés será el sitio elegido, un rincón lleno de arte, en el que la inspiración palpita en su interior. Este próximo domingo 15, a las 18:00, en la Calle El Charco, 47, nos espera una tarde llena de sorpresas, charlas, viandas y… ¡mejor venir con nosotros a comprobarlo!

Presentación «Guerreras y Heroínas»

Presentación «Guerreras y Heroínas»

No hay adiós.

Recopilación de “Advertencias Literarias”, de @DavidBGil

No hay hola.

Bueno, los que me conocen saben que no soy nada de redes sociales. De hecho, sólo uso esta del pajaroto porque me permite ver algunas reacciones a la novela. Sí: hasta que no me editaron Efímera en mi móvil no había ni una sola aplicación de redes sociales: bastante me jode que Google sepa todo lo que sabe de mí sólo por usar Android.

Como digo, entro solo al pajaroto para ver si se dice algo de mi novela. Por supuesto, mientras busco alguna reacción encuentro mucha tontería tipo “acabo de ir al baño y lo comparto [-con foto del pos-]”. Pero de vez en cuando sí que hay contenidos interesantes. Por desgracia demasiadas veces se trata hilos: sucesión de piadas, una tras otra. Se ve que lo de unir los conceptos en un solo sitio algunos lo han perdido a cambio de dejar molestos rastros de migas. Opino que esa manera difundir, a base de miguitas, como menos resulta molesta, cuando no muy deficiente y a veces casi inaccesible. Vamos, que no me gusta. Pero allá cada uno con su maneras de actuar.

Pero por una vez voy a recopilar uno de esos hilos. Juntarlo y ponerlo todo de uno aquí. Se trata de un hilo de David B. Gil, relativo a consejos de escritura. Él ha recogido y disgregado una entrada en origen en inglés, de alojada en johndopp.com: ‘Suggested Amazon Warning Labels’.

Amazon Warnings

Amazon Warnings

Él lo ha titulado “Advertencias Literarias”, y consiste en enunciar una serie de defectos a evitar. Yo en un primer momento me voy a limitar repetirlas aquí. Todas juntitas, en un solo lugar, como creo que deben de estar. Por supuesto él, David B. Gil, es propietario de todos los textos citado.

En un primer lugar os dejo el mensaje inicial:

Y ahora las advertencias que recopila:

  1. «Contiene inconsistencias de guion». (ouch).
  2. «Uso excesivo de adverbios». Agregaría otra señal para el uso excesivo de adjetivos, tan habitual en las primeras obras.
  3. «Los personajes mueren sin previo aviso ni razón aparente». Matar a un personaje debe ser algo bien calculado y tener relevancia para la historia, nunca debe hacerse porque no se te ocurra un desenlace oportuno.
  4. «Contiene gran cantidad de información innecesaria». El infodump es como llaman los anglosajones a ese pecado tan habitual en la novela histórica o la ciencia ficción, géneros muy dados a que los escritores vuelquen gran cantidad de información irrelevante para el relato.
  5. «Uso excesivo de oraciones en pasiva». En la literatura, como en el periodismo, escribid en activa siempre que sea posible. La pasiva dificulta la comprensión y lastra el ritmo.
  6. «Parece editado por un chimpancés». Los chimpancés son famosos por su uso aleatorio de las comas.
  7. «Tiempos verbales cambiantes». John empuñó la pistola y dispara a bocajarro.
  8. «Uso risible de lenguaje pretencioso». A veces te ríes por no llorar.
  9. «El ritmo se derrumba en el segundo acto». Suele suceder cuando tienes una buena premisa para tu historia, pero no sabes muy bien cómo desarrollarla.
  10. «Los personajes son estereotipos tóxicos». After 50 Shades of Grey, the Twilight.
  11. «Contiene clichés». ¿Qué novela no tiene alguno?
  12. «Cambios de punto de vista narrativo». Es habitual que la narración se haga desde el punto de vista de un personaje (el protagonista normalmente). No creo que esté prohibido cambiarlo, pero debe hacerse con cuidado para no confundir al lector, y nunca dentro de una misma escena.
  13. «Mary Sue detectado». Suele llamarse Mary Sue (o Gary Stu) a los protagonistas sin máculas ni debilidades, que son mejores que el resto en todo y que siempre salen bien librados. Superman lo es. Harry Potter y Kvothe también (no me peguéis).
  14. «Prosa extravagante». S. King dice que cualquier palabra que debas buscar en el diccionario no es la adecuada. Yo no diría tanto. A veces las palabras infrecuentes expresan con mayor precisión lo que quieres decir, o con más fuerza. Pero no pueden ser una constante.
  15. «Los giros de guion erosionan la suspensión de la incredulidad». La suspensión de la incredulidad es un pacto tácito con el lector que conviene no forzar. Estamos dispuestos a creer en los superhéroes, pero quizás no que la madre del prota se enamore del supervillano.
  16. «Los personajes gimen, gruñen o ríen sus diálogos». Los ‘verba dicendi’ son los verbos de las acotaciones de diálogo (Cuidado con lo que dices —dijo Jon Nieve). A mí no me parece mal que Jon Nieve gruña o susurre su advertencia. Pero tampoco os paséis de creativos.
  17. «Protagonista irrelevante». O con el que es difícil empatizar. El extremo opuesto al Mary Sue. El protagonista debe tener matices y, en ocasiones, sombras. Pero el lector siempre debe comprender sus circunstancias y empatizar con su punto de vista.
  18. «La trama se desintegra en el desenlace». Más que explotarle en las manos al escritor, suele diluírsele poco a poco y sin remedio. Suele suceder cuando comienzas a escribir tu historia sin saber cómo cerrarla.

Hasta aquí el texto (sic) de David B. Gil.

Ahora me voy a permitir dar mi opinión acerca de algunas de ellas. En otra ocasión ya dejé por aquí algo semejante. Pero, dado que están aquí juntas, voy a por ellas:

  • No sé de nadie que no peque de uno o más de esos defectos. Algunos incluso venden consejos cuando para ellos no tienen: sí, me refiero a Stephen King y sus -ly. Al menos, si no recuerdo mal, en mi novela no se me ha colado ni uno solo de esos adverbios comodones.
  • «Los personajes mueren sin previo aviso ni razón aparente». A ver, eso depende del tipo de obra que escribas: si pretendes escribir con toques realistas/costumbristas, debes darte cuenta que la gente muere, punto, y muchas veces de manera inesperada a injustificada. ¿Acaso todo el mundo muere de una manera oportuna, argumentada? No, padre: día a día la gente muere/sufre de la forma más inesperada e injusta posible. Si escribes una historia con toques de realismo no te obceques con “es que no está justificada esa muerte”: si la historia te pide esa muerte, mátale y ya. Que los lectores se quejen por esa muerte al dios al que recen, y tú sigue adelante.
  • «Uso excesivo de oraciones en pasiva». Nada que objetar. Fallo de novato. De hecho, como yo mismo evito usar el verbo ser, a duras penas me salen pasivas.
  • «Parece editado por un chimpancés». En eso tienen culpa tanto el juntaletras como el editor. Vamos, evita no solo la autoedición, sino procura tener editores de calidad. Si lees un libro escrito por un juntaletras evita no solo a ese individuo, sino a la editorial que le ha dado alas. En mi caso, admito que mi novela ha salido gracias una gente profesional de tomo y lomo.
  • «Tiempos verbales cambiantes». Eso hay que acotarlo a “no los cambies dentro del mismo párrafo/sección/episodio”. Entre capítulos puedes cambiarlo, pero claro: arguméntalo bien, de tal manera que tenga sentido narrativo.
  • «El ritmo se derrumba en el segundo acto», «Los personajes son estereotipos tóxicos», «Contiene clichés»: el paraíso de los escritores (al menos en lo relativo a superventas) está lleno de pecadores, individuos a los que habría que alejar de un ordenador de por vida.
  • «Cambios de punto de vista narrativo». A esto sí que le digo tururú: los libros corales se basan en ello. Vamos, a esa norma ni caso. Pero de nuevo como con lo los tiempos verbales: deben estar muy trabajados.
  • «Mary Sue detectado». Según para quién escribas, eso cae sí o sí. No le pongas un personaje con fuertes claroscuros a alguien que lee el Marca y poco más. Si escribes para niños, o para analfabetos funcionales, te verás obligado a usarlos.
  • «Prosa extravagante». Otra advertencia a tomar con pinzas. Durante casi toda mi vida he estado rodeado de lectores que solo leen Marca, si es que leen algo. ¿Debo bajar mi estilo a su nivel ínfimo de comprensión? No. Ahí fuera hay más gente, y seguro que ellos comprenden frases más complejas del “Mi mamá me mima” del Marca. Eso sí, si buscas que los del Marca te lean ya sabes…
  • «Los giros de guion erosionan la suspensión de la incredulidad». No. Los giros de guion mal argumentados erosionan la suspensión de la incredulidad. Si los giros, aunque sorpresivos, están bien llevados y encajan con el mundo que has desarrollado, un lector inteligente lo sabrá apreciar y no huirá.
  • «Los personajes gimen, gruñen o ríen sus diálogos». No sé porqué hay gente que odia la riqueza de la lengua española. Si podemos usar verbos dicendi para volver más dramático y visual un diálogo, ¿por qué no usarlos? Con mesura, claro. Pero, de nuevo, que los lectores del Marca no te limiten.
  • «La trama se desintegra en el desenlace». El gran pecado de King. Otro ejemplo de esto (que en su día me dolió mucho) lo perpetró Dan Simmons en El Terror. Pero mírales, ahí siguen, considerados autores de prestigio.

Y aquí termina mi humilde aportación a lo dicho por David B. Gil.

Ahora un consejo que me ha ganado alguna movida: escribe en tu día a día como si estuvieras ante tu novela/relato, como si un editor lo fuese a valorar. Siempre. En las notas que dejas en casa, en los correos electrónicos, en el puto guasap. En todo momento. Si algún gilipollas se extraña de ello y te dice eso de que “pareces muy serio”, ignóralo. Que él siga sin poner signos iniciales de interrogación/admiración, sin acentos o usando comas/puntos de manera aleatoria. Pero tú nunca dejes la oportunidad de practicar la buena escritura. Acentúa, puntúa, usa una buena forma expresiva. Hazlo siempre y en todas partes.

No hay adiós.

Resumen de escritura: enero 2020

No hay hola.

Un nuevo mes. Un nuevo año. Y las ganas de escribir siguen ahí.

Pero, por desgracia, de nuevo me veo obligado a hacer cursos para el nuevo trabajo: este pasado día 27 empecé uno que me ocupa toda la tarde y que acaba en… dios mío, en mayo. ¡Por favor, mayo! 😦

Pero, aun con curso, voy a intentar sacar tiempo para escribir un poco cada día. ¿Qué hago desde que el curso empezó? Pues llego a casa a eso de las ocho y media, nueve menos algo. Entonces ceno con calma (no es cuestión de hacerlo a tragullones para acabar con indigestión, que al día siguiente hay que levantarse a las 6 de la mañana) y luego dedico un par de horas al vicio/trabajo.

Con todo ello ha quedado un mes regular. Aquí os dejo las cifras generales:

Resumen 2020-1

Resumen 2020-1

Para mi desgracia, este mes el rojo es muy gordo. Pese a ello, la cifra media supera (por poco) las barrera moral de las 2.000 palabras.

Aquí os dejo el detalle, para que veáis mejor lo que ha pasado:

Resumen 2020-1 (detalle)

Resumen 2020-1 (detalle)

Como se puede apreciar, los fines de semana resultan mortales. En vez de contar con tiempo para mi, se convierten en momentos para hacer (comprar, etc.) lo que no ha dado tiempo en la semana 😦 Nada, o poco, de escribir.

Ahora, los números claritos:

  • Días que he escrito: 23.
  • Días que no he escrito nada: 8.
  • Días que superé las 1999 palabras: 22.
  • Total palabras escritas: 69.331.
  • Media de palabras/día: 2.236.

La cifra de rojo pesa mucho, arrastrando el total de palabras escritas así como la media. Y eso que un día casi llego a las 6.000 palabras. Eso por no decir que estas cifras se corresponden a la revisión del primer borrador de la nueva novela: vamos, que estoy con el segundo borrador. Espero poder acabar este segundo borrador este mes, y luego empezar con el repaso final. Objetivo: como creo haber dicho ya, tener un texto final en verano (lectores beta [que esta vez espero poder contar con alguno], dios mediante).

Bueno, a modo de resumen creo que esta entrada no da para más.

No hay adiós.

Nota de prensa: LIBROS LIBRES conquista Patreon

No hay hola.

La gente de Libros Libres me ha enviado una nota de prensa. A continuación os la adjunto.

LIBROS LIBRES conquista Patreon

El próximo 20 de enero estará disponible con recompensas y contenidos exclusivos

Llevábamos tiempo diciendo que 2020 iba a ser un año de muchos cambios. LIBROS LIBRES no es una revista que permanezca parada mucho tiempo y aquí os traemos el primero de ellos.

LIBROS LIBRES da un paso más y lanza una campaña de micromecenazgo en la plataforma Patreon.comSerá el 20 de enero cuando le demos al botón verde.

Empezaremos lanzando durante el primer trimestre del año nuestra primera publicación fuera de la revista: “La maldición de la sangre”, escrita e ilustrada por Sergio Ramos, un relato largo de terror que nuestros seguidores leerán antes que nadie.

En Patreon.com además de acceder a la revista antes que nadie, podrán recibir recompensas exclusivas, participar y decidir del proceso creativo y hasta ganar premios en nuestros sorteos solo para mecenas.

Para los que no lo sepáis, Patreon es una página web que ofrece una plataforma a los creativos para conseguir financiación directamente de sus fans y seguidores. A diferencia del crowdfunding, la idea no es alcanzar una cantidad monetaria para lograr un objetivo como la publicación de un libro o el lanzamiento de un videojuego. Patreon está más pensado para tener un proyecto abierto y recibir lo que podríamos llamar un ‘salario’ por parte de los seguidores. Tus mecenas aportan la cantidad que deseen a partir de de un dólar al mes y tú lo recibes cada treinta días.

En el caso de LIBROS LIBRES la idea es obtener financiación para asegurar la publicación de la revista. Tenemos dos objetivos a medio plazo: pagar los gastos de gestión como son los envíos, la impresión de cartelería, etc. y, asegurar la publicación de al menos 3 números regulares al año.

A un plazo más largo queremos obtener lo suficiente para empezar a devolver algo a todos aquellos que nos han apoyado desde el principio. Hay gente muy talentosa y creativa que nos ha hecho crecer y es justo que tengan su recompensa.

LIBROS LIBRES

Yo ya conocía Patreon, más que nada por la editorial de mi libro. Les deseo el mayor de los éxitos en esta nueva etapa.

No hay adiós.

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